LA IMPORTANCIA DE LA PSICOLOGÍA DEPORTIVA EN EL RETURN TO PLAY

El Return to Play (RTP), o también conocido como “Regreso a la práctica deportiva”, es considerado la fase final de recuperación de una lesión y podemos definirlo como el proceso de decisión de cuando un deportista lesionado puede volver con seguridad a los entrenamientos y a la competición (Herring, Kibler y Putukian, 2002). En líneas generales, debido a lo complejo de este proceso y a las múltiples variables que intervienen en la recuperación, resulta ser una decisión muy complicada(Meeuwise, Tyreman, Hagel y Emery, 2007) y específicade cada deportista, debiendo considerarse la situación en particular de cada uno para realizar este proceso de la manera más adecuada posible (Creighton, Shrier, Shultz, Meeuwisse y Matheson, 2010; Gómez, Ortega, y Sainz de Baranda, 2013).

Además, no existe actualmente certeza sobre el tiempo necesario que debe  transcurrir previo al regreso del deportista, por lo que no se conocen los criterios exactos que deben cumplirse para que el deportista pueda volver a los entrenamientos (Fuller et al., 2006). En este proceso se deben tomar decisiones de manera dinámica y personalizada, donde el principal objetivo ha de ser la ausencia de nuevas lesiones adicionales, no prediciendo de manera exacta el momento del regreso, sino más bien trabajando paso a paso en la completa recuperación y la aproximación a la práctica deportiva (Ricard, 2016).

 

Esta decisión se realiza subjetivamente, siendo el tiempo y los plazos utilizados dependientes de muchos factores (Palmi y Solé, 2014), lo cual presenta al RTP como una decisión muy complicada que, de no ejecutarse correctamente, puede dar lugar a una rápida y nueva lesión (Roy, Mokhtar, Karim y Mohanan, 2015). De hecho, las principales causas de la aparición de recidivas, es decir recaídas o reapariciones lesiones al poco tiempo de haber finalizado el periodo convaleciente, son debidas a una mala rehabilitación y la vuelta precipitada a la actividad deportiva donde ha habido un historial lesivo previo (Chomiak, Junge, Peterson y Dvorak, 2000; Lu y Hsu, 2013).

Por lo tanto, es preciso considerar todos los factores que influyen en la lesión previos al RTP del deportista, valorando la recuperación desde un punto de vista multifactorial, donde el trabajo interdisciplinar entre todo el equipo sanitario resulta fundamental para aumentar las probabilidades de que el regreso al entrenamiento sea exitoso. Tal y como afirman Fernández y Guillén (2017), todas las lesiones deportivas tienen inexorablemente tres tiempos de recuperación para un restablecimiento completo del deportista: biológico, funcional y psicológico. Tiempos que hay que respetar, acompañando al deportista en la recuperación de las distintas áreas afectadas tras una lesión. Vamos a revisarlos en mayor detalle (Fernández y Guillén, 2017):

  • Tiempo biológico: La reparación/regeneración de un tejido del sistema locomotor va a suceder en diferentes fases consecutivas, variando en intensidad y duración dependiendo de la localización de la lesión y su distribución.  A modo de resumen, para entender bien éste área, nos referimos a: la fase inflamatoria, cambios bioquímicos y celulares que se producen de forma localizada cuando ha actuado un agente lesivo en un tejido; la fase degeneración/neovascularización, donde se limpian los restos proteicos y celulares dañados; la fase de proliferación celular y producción de la matriz extracelular, en la que se restituye el tejido dañado, produciendo nuevas células específicas; y, por último, la fase de modelación y adaptación funcional, en la que una vez reconstituido el tejido dañado se adapta a la carga mecánica, imprescindible en el mundo del deporte. Además, también esta variable biológica depende de factores clave como el aporte de oxígeno, el nivel de vascularización, el aporte metabólico y la genética. Como ya hemos nombrado, no existen técnicas terapéuticas que permitan acortar este tiempo biológico de reparación. 

  • Tiempo funcional: El periodo temporal que abarca desde la impotencia funcional absoluta o relativa después de la producción de la lesión hasta la recuperación completa de todos los parámetros funcionales. Va más allá de la propia biología, ya que un tejido reparado o regenerado que no cumple con las exigencias mecánicas a las cual es sometido, es un tejido inútil desde el punto de vista funcional, especialmente en el mundo del deporte. Por lo tanto, se deben atender parámetros como: la movilidad; la contracción muscular; la realización de estiramientos; la respuesta al soporte de la carga, la coordinación neuromuscular, la ejecución de los movimientos básicos y específicos del deporte. Todos estos deben ser ejecutados sin provocar dolor, ni signos inflamatorios, antes del RTP.

  • Por último, el tiempo psicológico, abarcaría desde la fase de no aceptación de la lesión en el momento de su producción hasta la superación psicológica de la misma. El estrés, la tensión emocional y la ansiedad que sufren los deportistas debido a la incapacidad para practicar su deporte y competir les causa numerosas repercusiones personales, económicas y de futuro (Fernández y Guillén, 2017). Además de la gravedad de la lesión, la madurez  o veteranía del deportista también influyen en la repercusión psicológica de la lesión. Por otra parte, en este tiempo psicológico también se incluyen las secuelas psicológicas como el miedo o la aprehensión a una nueva lesión que producen una bajada de rendimiento (debido a la inseguridad que tiene el deportista) durante la reincorporación deportiva y exponen al deportista a nuevas lesiones que hay que considerar en el RTP. En otras ocasiones, durante la fase de la reincorporación deportiva no diferencian el dolor, del cansancio habitual o de la molestia generada por el ejercicio físico. Estos factores psicológicos, aunque los parámetros físicos estén bien, condicionan la incapacidad de retorno al juego y es muy importante que se tengan en cuenta para garantizar la completa recuperación del deportista. Resulta relevante, para trabajar la parte psicológica, que el deportista lesionado realice parte del tratamiento de recuperación en su centro deportivo, para que se sienta reincorporado lo antes posible y vuelva a vivir experiencias en el escenario o lugar donde se lesionó, amortiguando su ansiedad y miedos (Fernández y Guillén, 2017).

La psicología deportiva ha ido ganando terreno en este ámbito debido al aumento progresivo de deportistas lesionados y las respuestas negativas ante la rehabilitación (Morrey, Stuart, Smith y Wiese-Bjornstal, 1999), ya que aunque la mayoría de los deportistas se consideran preparados para el RTP tan pronto el equipo médico les da el alta, otros, aunque estén listos físicamente, no están mentalmente preparados para enfrentar las situaciones que les generan estrés y presión (Fariña, Isorna, Soidán y Vázquez, 2016; Palmi, 2014).

Resulta muy importante estudiar los factores personales y situacionales que pueden influir en las reacciones tras la lesión (Green y Weinberg, 2001). Quizás debido a esto, el papel que los factores psicosociales desempeñan en la rehabilitación y el RTP tras una lesión se ha puesto de manifiesto como uno de los factores psicológicos que pudieran intervenir en el RTP (Brewer, Van Raalte, Linder y Van Raalte, 1991), así como en la ocurrencia de menor número de lesiones deportivas (Gómez-Espejo, Álvarez, Abenza y Olmedilla, 2017).

A pesar de que existen diversas investigaciones que estudian las lesiones deportivas y los factores psicológicos que median en el RTP, no existen herramientas que, de manera específica, valoren la predisposición psicológica del lesionado en el momento previo a la reaparición deportiva (Gómez, Ortega, González  y Olmedilla, 2018). Hasta hace bien poco, no se conocía el modo exacto en que estos factores influyen en el RTP ni la intervención que desde la Psicología se podía hacer sobre ellos para, reducir, si no eliminar, el número de lesiones que se producen y el sufrimiento físico y psicológico que ocasionan.

Por ello, Gómez et al., (2018) realizaron recientemente una detallada revisión bibliográfica para examinar las diferentes investigaciones que han estudiado durante los últimos 60 años la relación entre RTP y los factores psicológicos que influyen en los deportistas, encontrándose una directa relación entre ellos, donde la preparación mental ayuda en la reincorporación del deportista, así como una mejora en el tiempo y calidad que el deportista emplea en la rehabilitación y vuelta a la práctica deportiva.

Una de las primeras conclusiones que estos autores obtuvieron en su revisión fue que cuanto antes se retire un deportista de su práctica deportiva tras haber sufrido una lesión, antes se recuperará, ya que los casos revisados así lo demuestran, además de que puntúan mejor en calidad de vida, satisfacción, motivación y preparación y física para volver el RTP (Asken et al. 2016).

Por otro lado, las relaciones sociales también influyen en el proceso de rehabilitación, especialmente la percepción del apoyo social y familiar recibido y el cambio en el estilo de vida (Balasundaram et al., 2016). Los estudios revisados por Gómez et al., (2018) afirman como el apoyo social y la esperanza predicen las creencias que tendrán los deportistas sobre la rehabilitación y su bienestar. Además, cuando los deportistas estudiados estaban satisfechos con el apoyo social recibido experimentaron menos probabilidades de presentar síntomas de depresión y ansiedad, siendo el entrenador la principal fuente de apoyo para la recuperación exitosa de los aspectos físicos y psicológicos (Yang et al., 2014). Los entrenadores o líderes deportivos son pieza clave en la adherencia del deportista en el proceso de rehabilitación, resultando una recomendable ayuda psicológica que beneficia enormemente al lesionado (Granquist et al., 2014). Una buena relación favorece un mejor y anticipado RTP, aunque todavía deben realizarse más estudios al respecto para conocer que se podría hacer desde esta perspectiva, metodológicamente hablando, para conseguir que la vuelta del deportista lesionado al deporte sea plena. El cuerpo técnico también resulta esencial, ya que sus miembros son considerados por el deportista como los más adecuados para asesorarle sobre los factores relacionados con su lesión y sus posibles complicaciones, aumenta su confianza y tranquilidad (Shrier, Safai y Charland, 2014).

También, el miedo a recaer en la misma lesión y a volver a sufrir los mismos dolores limitantes (Lennon, Jaber y Fenton, 2016), el nivel deportivo existente previo a la lesión y la disposición psicológica para volver a jugar (Seijas et al., 2016), desempeñan un rol muy importante para el RTP. Tal y como comentan Gómez et al., (2018) en su revisión, aquellos deportistas que consiguieron llegar a su nivel deportivo previo a la lesión tuvieron significativamente menos miedo a una nueva lesión que aquellos que no lo alcanzaron (McKay et al., 2013). Por lo tanto, la percepción cognitiva de los deportistas sobre sus lesiones y sus respuestas emocionales y comportamentales varían a lo largo de la rehabilitación y están influidos por factores personales y situacionales (relación personal, apoyo social y experiencias agradables), siendo determinantes en el RTP (Clement et al., 2015).

A su vez, la ansiedad, el estrés y la depresión influyen en la vulnerabilidad que posee el deportista a lesionarse (González-Reyes, Moo y Olmedilla, 2017), así como en la recuperación de las lesiones. Seijas et al. (2016) y Tjong et al. (2014), coinciden en señalar la motivación intrínseca como un factor de personalidad influyente en el proceso de rehabilitación y correcto RTP. En los estudios anteriores se desconocía el estado previo a la lesión del deportista, por lo que sería adecuado hacer más estudios donde se evaluara en diferentes momentos para entender mejor la influencia de estos factores en el RTP.

Por lo tanto, a modo de conclusión y siguiendo el reciente análisis de Gómez et al., (2018) podemos decir que existe una relación directa entre los factores psicológicos y el tiempo y calidad que el deportista se toma en la rehabilitación y en el Return To Play. Además, la retirada temprana del deportista parece ser muy relevante para garantizar un buen regreso a la práctica deportiva, sin olvidar los aspectos psicosociales que rodean al deportista (a pesar de que se deben realizar más estudios en este sentido). El miedo a una nueva lesión, el nivel deportivo previo, los rasgos de personalidad y la disposición psicológica para volver a jugar desempeñan un rol muy importante para el RTP.

REFERENCIAS 

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